martes, 5 de marzo de 2013

Javi Díaz jugará ante el Oviedo

El meta suplente del Caudal Javi Díaz será, con toda probabilidad, el encargado de defender la portería del Caudal el el Carlos Tartiere el próximo domingo ante el Real Oviedo. 

Su compañero Segura se lesionaba en el minuto 1 del encuentro del pasado sábado ante el Sporting B y no puede ser de la partida ante el club azul.

El club mierense esta pendiente de una prueba que se va hacer el meta hoy para conocer el alcance exacto de la lesión, en caso de que sea grave el club estudiaría fichar a otro portero, pero a día de hoy todo apunta a que será Javi el que defenderá la portería.

Javi Díaz jugó en las categorías inferiores del Real Oviedo, concretamente en el juvenil durante dos años, y debuto con el primer equipo.

Mas lesiones en el club azul

Foto: Irma Collin
Más problemas para Sarriugarte en forma de lesiones y es que en la sesión de entrenamiento de ayer no pudieron participar Álvaro Cuello y Baquero. Baquero sufre molestias en la rotula izquierda, aunque pudo vover al partido frente al Ourense esta pendiente de evolución para ver si puede o no jugar ante el Caudal.

Lo de Álvaro parece mas serio. El joven lateral azul sufre una lesión musculo-tendinosa en el adductor mediano izquierdo que le obligó a abandonar el terreno de juego el pasado domingo. Al igual que Baquero esta pendiente de evolución para ver si llega al partido frente al Caudal.

Estas bajas se unen a las ya conocidas de Diego Cervero, Manu Busto y Orlando Quintana aunque los tres estan ya en la recta final de su recuperación y tienen posibilades de entrar en la convocatoria del próximo fin de semana.

Iker Alegre: “nos vienen mejor los equipos de la zona alta”

Foto: Jesús Díaz
El Real Oviedo encadenó en Orense su tercera jornada consecutiva sin ganar. Al menos, el domingo los azules lograron un punto, aunque desperdiciaron la ocasión de recortar otros dos al Tenerife y perdieron la posición con el Leganés, que ya es segundo. Los jugadores reconocen que el objetivo era la victoria, pero dan valor al punto, recordando lo sucedido en las dos últimas salidas contra los colistas.

El centrocampista Íker Alegre se manifestaba ayer en esa línea. «Está claro que a todos el punto nos supo a poco», decía, al tiempo que apuntaba que «alguna vez cometimos el fallo de ir en exceso a por los partidos y no traernos ningún punto».

El jugador cree que de haber logrado empatar otros encuentros las cosas se verían de forma diferente y pone como ejemplo al líder. «El Tenerife, muchas veces fuera de casa, cuando no puede ganar empata. Está manteniendo una regularidad y por eso está arriba», planteó.

Alegre considera que «hay que ir en todos los partidos a ganar, pero en alguno como ante el Ourense, que es complicado, lo importante es no perder». El Oviedo, recordó, «llegaba de hacer dos partidos muy malos fuera y el domingo por lo menos la imagen, sobre todo defensiva, fue mejor».

En lo positivo ante el Ourense, destacó que se cortó la sangría de goles que venían encajando como visitantes: «es un partido en el que no nos hacen goles, que últimamente nos venían haciendo muchos».

Uno de los aspectos más comentados en las últimas jornadas en el entorno oviedista es la obligación o no de ser primeros de grupo en la Liga. Íker Alegre cree que ahora no es el momento de pensar en ello y afirma que «estar segundo o tercero es algo puntual, lo importante va a ser al final de Liga». «Ahora tenemos que centrarnos en ir domingo a domingo e intentar sumar las máximas victorias posibles», dijo. «A falta de dos o tres jornadas veremos qué podemos hacer», añadió. De momento, el Oviedo es tercero.

Entre las causas para que el partido no fuera bueno, Íker Alegre apuntó el mal estado del campo, ya que aunque no quiere que suene a excusa, pero hizo que el encuentro fuera «de un trabajo físico bastante grande y sin casi ocasiones»

En cualquier caso, la plantilla se quiere olvidar ya del partido ante el Ourense y Alegre piensa «en el Caudal, que va a ser muy complicado porque está en una dinámica muy positiva». Pese al gran momento de juego de los de Paco Fernández, el centrocampista azul afirma que «da respeto, pero a nosotros nos vienen mejor los equipos de arriba que los de abajo y en casa siempre que el equipo cuando viene de una derrota o empate da la cara»

lunes, 4 de marzo de 2013

Empate a nada en Ourense

Foto: La nueva España
C.D. Ourense: Pato; Yosu, Portela, Capi, Claudio; Borja Valle (Noguerol, minuto 52), Yebra, Alex, Adil (Pillado, minuto 79); Iván González (Sanginés, minuto 75) y Oscar Martínez

Real Oviedo: Dani Barrio; Álvaro (Owona, minuto 76), David Fernández, Baquero, Javi Cantero; Xavi Moré, Aitor Sanz, Cerrajeria, Iker Alegre (Fran Sol, minuto 65); Casares (Señé, minuto 80) y Pepe Díaz

Árbitro:
Sánchez Laso (Extremadura). Amarilla a los locales Adil, Yosu y Noguerol, y a los visitantes Aitor Sanz, Pepe Díaz y Cerrajeria.

Incidencias:
O Couto, 3.500 espectadores

Se daban todos los ingredientes para ver un buen partido en O Couto con dos contendientes a los que se les presupone un buen gusto a la hora de jugar al fúbol y ante un estadio que se vistió de gala para la ocasión con gran afluencia de espectadores, mil de ellos llegados desde Asturias. Pero todo falló. El Ourense y el Real Oviedo ofrecieron un pobre espectáculo, con ausencia de ocasiones claras de gol, poco fútbol y aburrimiento generalizado en un choque donde sólo las aficiones estuvieron a la altura con sus cánticos dentro de la instalación gallega.

El punto, si se busca el lado positivo, le sirve a los carbayones para recortarle distancias a un Tenerife que perdió ante el Atlético B, aunque podría haber aprovechado mejor el tropiezo de los isleños. En lo negativo, hace descender a los asturianos a la tercera plaza tras la victoria del Leganés ante el Marino de Luanco. Así, el Oviedo se sitúa ahora a siete puntos del Tenerife y a uno del Leganés.

A Butarque, el campo del Leganés, tendrá que viajar el Oviedo dentro de dos semanas. Será tras medirse el próximo domingo en el Carlos Tartiere al Caudal de Mieres que ahora se pone a dos puntos del equipo que dirige Félix Sarriugarte.

Tras haber sido ratificado en su cargo como entrenador hace dos semanas, el empate y, sobre todo, la imagen del Oviedo en Ourense vuelven a abrir el debate sobre la continuidad del técnico de Durango en el banquillo a falta de once jornadas para la finalización del campeonato en Segunda División B. A favor de Félix Sarriugarte, la situación del equipo en el 'play-off' de ascenso de forma permanente.

En su contra, la fiabilidad escasa que ha mostrado el equipo lejos del Carlos Tartiere, con una victoria, un empate y tres derrotas en las cinco últimas jornadas como visitante.

Con la ausencia obligada por sanción de Martín Mantovani, el técnico azul optó por colocar a David y Baquero como centrales, cambiar a Álvaro Cuello a la banda derecha e hizo actuar a Javi Cantero como lateral zurdo muchas semanas después de haber perdido la titularidad.

No fueron los únicos cambios en la alineación oviedista ya que Héctor Simón perdió su sitio en el centro del campo y Sarriugarte apostó por Aitor Sanz y Cerrajería como organizadores del juego visitante.

Quizás fue el Oviedo el equipo que supo controlar el partido, pero no pasó de ahí. Control del balón y ausencia de llegadas con peligro al área de Dani Barrio -salvo en un error en el despeje del guardameta carbayón a los 13 minutos de la segunda mitad-, además de muy poca pegada en el ataque donde Casares y Pepe Díaz estuvieron muy desasistidos a lo largo del choque en O Couto.

El poco peligro generado por el Oviedo en la portería de Pato llegó, casi con totalidad, a balón parado con lanzamientos desde el córner o saques de falta. La creación en el juego azul apenas existió. Cierto es que el campo no estaba en sus mejores condiciones y, salvo algunas internadas de Xavi Moré por la banda derecha, el cuadro azul pasó sin pena ni gloria en su visita a Galicia.

La buena suerte, además, no acompañó al equipo de Sarriugarte en sus contadas ocasiones en la tarde de ayer. Por ejemplo, cuando Casares remató en la frontal del área pequeña y el esférico acabó estrellándose en un defensa local a diez minutos para que llegara el descanso.

Tampoco en la reanudación del encuentro quiso sonreírle la fortuna a la escuadra azul. Casarés puso un balón medido desde la derecha que cabeceó Baquero, encontró el cuerpo de Capi y la pelota le rechazó en el cuerpo a Álvaro Cuello obligando a Pato a realizar un prodigiosa parada. Fue el único lanzamiento entre palos del Real Oviedo y corría el minuto 51 del choque.

La entrada de Fran Sol por Íker Alegre a falta de 25 minutos para la finalización tampoco le dio la mordiente esperada al Oviedo, tampoco la salida de Josep Señé en el lugar de Casares tuvo el efecto esperado cuando ya sólo restaban 10 minutos de partido en O Couto. Y entre medias, Owona tuvo que sustituir a un lesionado Álvaro Cuello.

El césped, ese eterno enemigo del Oviedo. Al menos esta temporada. Si el terreno de juego del Tartiere ha sido señalado, con razón, como el culpable de que el juego no sea tan vistoso como se presupone para un equipo como el Oviedo, el terreno de O Couto fue ayer también culpable directo. Al menos es lo que se desprende de las declaraciones de Félix Sarriugarte que valoró como positivo el empate pero lamentó que el césped no permitiera ver una versión más lustrosa de los azules.

«La sensación que me deja el partido es que fue francamente difícil jugar al fútbol en este césped. Hemos tenido nuestras opciones a balón parado, no hemos cometido apenas errores atrás y tuvimos ambición buscando la portería rival», explicó Sarriugarte. «Es un buen punto pero veníamos a Orense a por más», resumió el técnico oviedista.

El entrenador vasco sacó una lectura positiva del encuentro de ayer. «El trabajo del equipo ha sido encomiable. Para estar peleando por las cotas mas altas debes empatar en los partidos en los que no puedes ganar. Nos queda la amargura de no haber podido concretar más», señaló el entrenador azul.

Los resultados de la jornada aclaran el panorama al Oviedo, aunque el club azul solo se pudo aprovechar de forma parcial. A pesar del tropiezo del Tenerife (perdió 1-0 contra el Atlético de Madrid B), el técnico señaló que «solo miro lo que hacemos nosotros, prefiero no fijarme en el resto de equipos. Nuestra trayectoria fuera de casa había quedado emborronada después de los tropiezos contra el Alcalá de Henares y el Marino canario, pero en Orense hemos recuperado las virtudes de toda la temporada».

El técnico oviedista finalizó su comparecencia en la sala de prensa con más muestras de optimismo: «cada vez damos más muestras de solidez. Cuando hemos tenido algún mal partido lo hemos reconocido, pero la trayectoria del equipo es positiva».

Como si no hubiera cambiado el locutor, la explicación de Luisito, entrenador del Ourense, coincidió en su mayor parte con la de Sarriugarte. Al menos a la hora de señalar al culpable directo de que se viera un partido tan aburrido. «Prefería que el campo hubiera estado bien, aunque nos hubiera perjudicado. No puede ser que por la mañana necesitáramos regarlo y no funcionaran los aspersores. El campo estaba lleno y no fuimos capaces de dar tres pases seguidos ninguno de los dos equipos», aseguró. 

El entrenador tenía mucha ilusión en el encuentro como reconoció al final del choque. «El Oviedo ha jugado tal y como lo esperaba. Es un equipo que juega con urgencias porque su objetivo es el primer puesto. Como había tropezado el Tenerife tenía una gran oportunidad de acercarse al líder», indicó.

«A mis jugadores les he dicho que si comparábamos el presupuesto de uno y otro y lo que cobra cada equipo mejor no salíamos a competir, pero esto es para hombres. Y les hemos plantado cara», sentenció.

domingo, 3 de marzo de 2013

CD Ourense vs Real Oviedo (17:00 horas) TPA / TVG2 / Galicia TV Europa

En el fútbol, una ciencia tan inexacta sujeta a numerosos factores, los propios profesionales suelen explicar los resultados hablando de dinámicas. Como si la tendencia en cada momento del equipo es la que llevara a cosechar éxitos o acumular decepciones. Conforme a esa explicación un tanto supersticiosa, el Oviedo tiene esta tarde (17.00 horas en O Couto, retransmitido por TPA) la posibilidad de marcar su propia dinámica.

Ganar tendría efectos milagrosos en la moral del grupo, algo maltrecha tras los varapalos ante Alcalá y Marino canario, y mantendría vivo el sueño de la primera plaza en manos del Tenerife, a ocho puntos de distancia. Serviría además para reforzar la idea de que lo del año pasado (tirar por la borda las opciones de ascenso lejos del Tartiere) es cosa de una etapa superada y tendría, por último, efectos inmediatos en la credibilidad del técnico.

Precisamente Sarriugarte es el que más se juega en el partido de hoy. El presidente es claro en su planteamiento -«En el fútbol, los resultados determinan la continuidad de los entrenadores»- y el calendario se convierte ahora en el examinador continuo del técnico vasco en su periplo en El Requexón. Para el duelo, Sarriugarte se enfrentará a las dificultades ya conocidas en las últimas semanas. La enfermería se posiciona como principal fuente de preocupación para el cuerpo técnico y ni Orlando Quintana, ni Manu Busto, ni Diego Cervero se encuentran finalmente en la lista facilitada por Sarriugarte para viajar a Galicia.

La ausencia de Busto y Cervero hubiera significado al comienzo de temporada algo así como una invitación para el suicidio para la afición azul. El mercado invernal, sin embargo, se encargó de paliar los problemas de efectivos en ataque. Una plantilla como la actual del Oviedo no puede permitirse gastar ni un minuto en lamentarse por los ausentes.

Las principales dudas en la alineación de Sarriugarte pasan por el medio del campo. Aitor Sanz, Héctor Simón y Cerrajería se presentan como las alternativas para las dos posiciones de pivotes. Por los ensayos de la semana pocas conclusiones se pueden sacar, algo que sí se permite en otras líneas del campo.

El equipo de esta tarde se parecerá mucho al que la semana pasada derrotó agónicamente al Rayo B. La ausencia de Mantovani puede ser aprovechada por el técnico para buscar profundidad en las alas. La tendría si David Fernández, que será central, es sustituido en su banda por Álvaro dejando a Javi Cantero en la izquierda. El once sería el formado por Barrio; Álvaro, David Fernández, Baquero, Cantero; Cerrajería, Héctor Simón o Aitor Sanz; Xavi Moré, Casares, Iker Alegre y Pepe Díaz.

Para el Ourense el partido de esta tarde es festivo por varias razones. La vista del Oviedo ha coincidido con la semana en la que el conjunto gallego ha alcanzado los 3.000 socios, la cifra que se había marcado como objetivo desde el comienzo de temporada. Conchi Fernández, la socia número 3.000, hará el saque de honor antes del partido.

No será el único festejo. Está previsto que los dos equipos salgan al terreno de juego con las banderas de las comunidades autónomas representadas. El Oviedo saldrá con una bandera de Galicia y los locales con una asturiana. Antes incluso de que salgan los dos conjuntos, el Ourense entregará una placa a algunos representantes de la APARO por el papel decisivo de la afición azul en la última ampliación de capital. La Real Banda de Gaitas de la Diputación amenizará la espera antes del encuentro.

Cuando el balón eche a rodar, la buena sintonía quedará relegada a un segundo plano. Para los locales, la visita del Oviedo supone la oportunidad de demostrar que la salvación es un objetivo conquistado y que puede aspirar incluso a metas mayores.

«En las áreas es donde se ganan y se pierden los partidos y el que mejor esté en defensa tiene todas las papeletas para ganar este partido», prevé el técnico del Ourense, Luisito.

La principal amenaza del equipo rojillo es la presencia de Óscar Martínez en la delantera, jugador que perteneció al Oviedo hasta el pasado mercado invernal. El gallego se ha adaptado perfectamente a su primer equipo en el fútbol y ya acumula tres goles en cuatro partidos de Liga disputados. El Ourense marcha noveno en la tabla, a ocho puntos del «play-off» y a diez del Oviedo.

viernes, 1 de marzo de 2013

Amistoso en Pola de Siero por la fiesta de los Güevos Pintos

Foto: La nueva España
El Real Oviedo jugará un partido amistoso en Pola de Siero por la fiesta de los Güevos Pintos que se celebra en esta localidad el próximo 2 de abril. Fidalgo se reunía ayer con el alcalde de Siero gracias a la mediación de Eugenio Prieto, ex-presidente azul. El presidente de la entidad azul se comprometió así a que el equipo de la capital del Principado juegue un amistoso durante la citada fiesta.

El Oviedo busca así estrechar lazos con otros equipos de la región olvidados en los últimos años, sobre todo con el paso por el club de Control Sport, que tanto daño hizo a la entidad.

Sarri deberá recomponer la defensa

Una vez más Felix Sarriugarte se verá oblogado a recomponer la defensa debido a la baja por sanción esta semana de Mantovani indiscutible en el centro de la zaga. El defensa veía el pasado domingo su décima amarilla en liga por lo que deberá cumplir un partido de sanción. 

Esta baja obligará a David Fernández a desplazarse al centro de la defensa junto a Baquero.

Las novedades vendrían en los laterales donde Sarri podría optar por Álvaro en la derecha y Cantero en la izquierda, aunque Owona también podría jugar en el lateral derecho quedandose Álvaro en el izquierdo.

Para la delantera Cervero quiere forzar su participación en el encuentro de este fin de semana, a día de hoy tiene un 50% de posibilades de jugar y no sería descartable su participación en el encuentro. 

En el resto del equipo no se preveen cambios.

Amistoso en Alemania

El Real Oviedo afronta mañana un nuevo test de pretemporada. Este exigente pues viaja hasta Alemania para enfrentarse al FC Núremberg.   Par...